Ahora que nada queda para qué sirven mis versos si van al vacío hay mucho llanto rasgando mis zapatos llegas cubierta de cenizas y nada queda Tú vez el mundo con los ojos partidos la despedida está llena de rocas que rocían la noche Hablemos sencillamente como somos Esperaba que llegaras ululando entre silencios mí nombre hasta torcer mis huesos Que las palabras sangradas en tu boca sean tocadas por mis ojos Así no quedaré extraviado. de Primicia de huesos , 2012.
Jairo Prieto Macías